
Marlborough, Nueva Zelanda
MGGCOOP: recuentos homogéneos de yemas y racimos para 85 viticultores
Estimación de cosecha y gestión de la carga para una cooperativa que vende su vino por adelantado.
De un vistazo
- 1,6 millones de cepas contadas de la misma forma, siempre.
- 85 viñedos sobre una misma base comparable, por primera vez.
- 1 semana de los recuentos finales al modelo de rendimiento de la cooperativa.
Una cooperativa que vende su vino antes de que crezca la uva no puede permitirse sorpresas en las previsiones cuando llega la vendimia. Pero cuando cada uno de los 85 viticultores contaba los racimos a su manera (métodos distintos, puntos de muestreo distintos y la tendencia, muy humana, a elegir las mejores cepas), las cifras nunca eran comparables. La solución no era contar más. Era un método que no se casa con nadie.
- Cliente
- Mart Verstappen, de la Marlborough Grape Growers Cooperative (MGGCOOP), Marlborough, Nueva Zelanda (85 viticultores, 1,6 millones de cepas, 12.000-15.000 toneladas).
- Caso de uso
- Estimación de cosecha y gestión de la carga productiva.
- Configuración
- Recuentos completos de yemas en invierno y muestreo mensual en verano sobre filas fijas, a cargo de Flowerday Contracting; los datos llegan a la mañana siguiente a la cuenta de cada viticultor y de ahí pasan a los sistemas de la cooperativa.
- Resultado
- Cada cepa contada de la misma forma; un modelo de rendimiento para toda la cooperativa, construido con los datos en el plazo de una semana tras los recuentos finales; una política de carga aplicada sobre cifras reales.
El reto
El antiguo protocolo se basaba en pequeñas muestras aplicadas a viñedos enteros: se contrataba a alguien para contar un puñado de vanos entre postes y el resultado se extrapolaba al resto de la parcela, mientras cada viticultor elegía sus propios puntos de muestreo, con sesgos que todo el mundo conocía. Eso sirve para una sola parcela, pero impide comparar los resultados en el conjunto de la cooperativa.
La oportunidad
Los recuentos de yemas de invierno y las pasadas mensuales de verano de Cropsy dieron a Mart la misma medición, tomada de la misma forma, en las parcelas de todos los socios. Así, la estimación de cosecha pasó de 85 métodos distintos a un único conjunto de cifras comparables, y la cooperativa tuvo una base común para fijar objetivos por parcela, planificar el aclareo y comprometer toneladas con las bodegas.
Qué ocurrió
- Los recuentos objetivos ponen la «precisión» en perspectiva. Cada cepa, contada siempre de la misma forma. Los viticultores que hicieron comprobaciones puntuales vieron que los recuentos no se alejaban más de un 2 % aproximadamente de los suyos, una diferencia que algunos consideraron grande. La cooperativa opina lo contrario: un ±2 % o más es el ruido de medición normal en un sistema vivo, donde una racha de lluvia o de sequía en mal momento hace variar la producción mucho más que eso. Lo que importa es que ahora todas las parcelas se miden igual, así que las cifras por fin son comparables, y la discusión pasa de «qué recuento es el bueno» a «qué hacemos con la cosecha».
- La cooperativa construyó su propio modelo con los datos. En el plazo de una semana desde que llegaron los recuentos corregidos de la temporada, Mart ya tenía un modelo de rendimiento para toda la cooperativa, elaborado a partir de recuentos regionales de yemas y racimos, con un índice de fertilidad de yemas (racimos por yema) obtenido de los propios datos. Estuvo listo un mes entero antes del tradicional muestreo de peso de baya de enero (en pleno verano austral), que se sigue usando para convertir los recuentos en toneladas.
- Una política de carga que se cumple. Con recuentos reales en la mano, se aplicó un tope de rendimiento en toda la cooperativa. Un viticultor quitó una vara para controlar la producción y se quedó justo en el objetivo, y las parcelas sobrecargadas se señalaron antes de que pudieran «irse al traste en vendimia».
- Un programa a su justa medida. Tras dos pasadas de invierno con cobertura total, la cooperativa pasó a cubrir el 50 % en invierno. A juicio de Mart, cubrir la mitad conserva los recuentos de yemas en los que se basan las decisiones de invierno y permite que el mismo presupuesto llegue más lejos a lo largo de la temporada.
Los resultados
- Cifras comparables en 85 viñedos por primera vez, con una base común para los objetivos, el aclareo y la planificación de la recepción de uva.
- Una añada vendimiada según lo previsto para unos volúmenes vendidos de antemano.
- Un programa de escaneo dimensionado según las decisiones: un escaneo censal en invierno para fijar la referencia y, después, muestrear tanto como las decisiones realmente necesiten.

«Antes contratábamos a alguien para hacer un recuento de yemas en un número determinado de vanos y luego lo aplicábamos a todo el viñedo. Era una muestra muy pequeña, pero ahora se escanea cada cepa, que son unos 1,6 millones de cepas entre todos nuestros viticultores. El escaneo de Cropsy es muy rentable y nos da un gran conjunto de datos con más precisión, algo que nunca habíamos tenido.»
Próximos pasos
El mapa de calor de racimos de Cropsy puede orientar el muestreo de maduración, dejando que la densidad de los recuentos decida dónde tomar las muestras para el control de azúcares, a fin de captar con precisión las zonas de alto y bajo rendimiento.
Más casos de éxito
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Flowerday Contracting Marlborough
Un negocio de escaneo de viñedos con un solo Jimny
El primer proveedor de servicios Cropsy de Nueva Zelanda: un escáner en un Suzuki Jimny, más de 100 viticultores y el control de calidad de la poda convertido en línea de negocio.
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MGGCOOP Marlborough
Una cooperativa con un protocolo sanitario basado en datos
Un único estándar sanitario cuantificado para 85 viticultores, con pruebas documentadas que llegan hasta el rechazo de la uva.
